Los currículos y la experiencia. ¿Aliados o enemigos para el éxito empresarial?

Currículum: relación de los títulos, honores, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc., que califican a una persona.

En la actual situación que presenta España con el desempleo, y en específico en los jóvenes, las autoridades han comenzado a mostrar su preocupación pero no he visto o leído, hasta ahora, propuestas con soluciones sensatas para un tema tan importante. No tengo los conocimientos ni la información pertinente para hacer un análisis al respecto, sin embargo, me parece que es un problema de varias causas que implica tanto a las políticas gubernamentales como a la forma de pensar de los empresarios. Si aplicáramos la conocida técnica del Diagrama de Ishikawa, para el análisis de causa-efecto sobre este tema, el resultado sería una compleja espina de pescado.

No obstante lo anterior, me quiero referir a un aspecto de esta compleja temática que puede constituir un freno por su enfoque simplista. Es el caso del denominado currículo o la tan manida experiencia. Me parece que se ha llegado al “non plus ultra” en su utilización como base de evaluación previa para “garantizar” el éxito de un empleado. Esto es una falacia, descarto los currículos fraudulentos, pero el éxito de un empleado depende de factores personales, del ambiente o clima organizacional, la gestión de los recursos humanos, etc. y los estudios han demostrado que depende más de la inteligencia emocional del candidato que de la racional que es la demostrada por el currículo, sin embargo, seguimos anclados en las viejas prácticas.

Otro punto que debemos clarificar ¿Qué significa la experiencia? Les expongo un acontecimiento personal. Fui contratado por una empresa por los problemas de calidad de sus productos y las reclamaciones de sus clientes, a pesar de tener un sistema de calidad certificado. Entre diversas acciones incluí una auditoria a las áreas más relacionadas con la calidad del producto para comprobar la disciplina técnica en estos procesos. Acompañado por el jefe técnico fui a comprobar el cumplimiento de la ficha de proceso de un operador de un equipo muy importante. Recuerdo que el jefe me advirtió que había seleccionado a un empleado con más de veinte años de “experiencia”.

Al realizar la comprobación del cumplimiento de la ficha de proceso resultó que el empleado “experimentado’” no cumplía con lo establecido en el documento siendo el mayor causante de los problemas de calidad y según me explicó “hacia lo que siempre había hecho y nunca había tenido problemas”, además, apenas conocía las especificaciones que regulaban su proceso. Tiene razón, los problemas los tenían los clientes. Explicar los resultados obtenidos en esta consultoría sería extenso y no es el tema. ¿Qué pasa si este empleado aspira a un puesto similar en otra empresa y muestra su currículo? Seguro que sería seleccionado entre otros candidatos por su “experiencia”.

Si a lo anterior añadimos la “fobia” de los empresarios a los candidatos que pasan de los cincuenta años. ¿Cuál es el camino elegido por el gobierno para hacer realidad el “Estado de Bienestar”? Esto solo es posible mediante una economía fuertemente desarrollada. Hasta ahora las principales medidas, según mi observación, van dirigidas a los impuestos en sus diferentes formas. El futuro dirá cuan equivocada son estas acciones.

He consultado las diferentes ofertas de empleo que muestran los periódicos, empresas de empleo y sitios web llamándome la atención que puestos de trabajos como: fregadores de platos, empleados de limpieza, lavadores de coches, trabajadores de supermercados (reponedores, limpieza y otros), limpiadores de cristales, etc. Exigen el currículo y al menos un año de experiencia, enfatizando que si no cumplen con estos requisitos no presenten su candidatura.

A mi salida de Cuba residí varios años en los Estados Unidos y como todo inmigrante debía realizar cualquier trabajo. Como dicen en ese país “apliqué” para puestos de lava coches, trabajador de supermercados (reponedor, limpieza, auxiliar de carnicería, etc.) y fui aceptado en dos importantes cadenas de supermercados sin tener currículo ni experiencia solamente con una entrevista y mi salida de ambos fue causada por mi traslado de ciudad para mejorar en mi trabajo y mis supervisores me tenían una gran consideración, incluso en uno de ellos fui premiado con una tarjeta para hacer compras por 30 usd. A lo anterior debo agregar que en esos momentos tenía cincuenta y ocho años. Si me hubieran exigido mi currículo únicamente hubiera podido mostrar el académico y profesional porque fue el trabajo que realicé en mi país desde que me gradué en la universidad hasta la emigración.

Por último quiero hacer la siguiente reflexión:

Los hombres y las mujeres pertenecemos a la especie humana clasificada como seres racionales lo que nos distingue del resto de los animales. Sin embargo, cuando nacemos lo hacemos sin ningún conocimiento ni experiencia precedente en nuestra genética. ¿Será una ayuda que nos hacen, sea la naturaleza o Dios, para poder estar en condiciones de aprender todo desde cero, dándonos mayores oportunidades de aprendizaje que si tuviéramos algún antecedente? Las tortugas al salir de los huevos conocen, parece que por algo genético, cómo llegar al mar sin que nadie se los instruya, pero más del 80 por ciento perecen una vez que lo han alcanzado.

Fui profesor de posgrado en universidades y de escuelas de negocios durante años y siempre tuve en cuenta que el proceso de aprendizaje necesita un previo desaprendizaje para poder hacer cualquier cambio o de lo contrario no se logran los mejores resultados. Una anécdota de la sabia cultura asiática explica que un alumno se acerca a un maestro zen pidiéndole que le enseñe todo lo que sabe porque quiere ser un ilustrado como él. Mientras el discípulo le hablaba el maestro le servía una taza de té y el alumno le advirtió: “Maestro el té está rebosando la taza”, a lo que respondió: “eso mismo pasará con tu cerebro si no lo vacías antes de darte mis enseñanzas”. ¿Sirve o no el currículo y la experiencia como base de evaluación del éxito de un empleado?

Pienso que sería beneficioso realizar un Benchmarking con los países que más avance muestran en estos temas. Los dejo para que reflexionen.

Roberto L Capote Castillo

www.capoteconsultores.com

“Tu socio para el éxito”

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